Aprovechando un paseo por el río que pasa por Tarragona (el Francolí) saqué esta fotografía a un graffiti que refleja con exactitud lo que la mitad de la ciudad piensa de esos amasijos de hierros que contaminan nuestro maltrecho aire, vamos, que me vengo a referir a las petroquímicas y a la refinería que tenemos.
La otra mitad que no protesta, trabaja o recibe algún tipo de favor de ellas, y es que ya se sabe que no es conveniente morder la mano que te da de comer.
La obra de arte de este artista callejero tiene un lema de lo más explícito y que traduzco literalmente: “Vuestro progreso es nuestra destrucción” y muestra claras alusiones a una empresa presente en nuestra provincia, ya que en el crucifijo si os fijáis pone Ripsol.
Un día os mostraré una amplia galería de grafittis de la zona, pero de momento os tendréis que conformar con el que he destacado hoy.



















