Pocas veces me ha sorprendido un truco de magia como el de este descendiente de la Muralla China.
El tío se mete en una tienda de ropa, coge un polo y sorprende a todos los clientes con sus trucos, y lo mejor es que el andoba lleva una chulería encima que no puede con ella.
Seguro que a algunos les revienta este video, y a otros les emociona, la verdad es que a mi me parece gracioso y eso que a mi la política me la trae floja.