Aunque realmente pudimos ver a Indurain (uno de los deportistas navarros más laureados de la historia) no pudimos fotografiarle porque se nos alejó a la velocidad de la luz … y eso que no montaba en bicicleta.
Lo que sí pudimos fotografiar fue al Indurain del pasado, vestido con el maiot que le hizo ser 5 veces campeón del Tour de Francia. Lo que nos chocó fue que le vimos fumando, llegando a la conclusión que hubiera una remota posibilidad que el que fotografiamos no fuera realmente él.
Y aquí acaba la serie de instantáneas de un fin de semana de fiestas, aunque hemos de manifestar que lo que fotografiamos no fue ni una milésima parte de lo que allí pudimos ver. Creedme, en estas fiestas hay 40 putos amos por metro cuadrado, nos pasaríamos el día sacando fotos.


















